El lado oscuro de la risa

La risa siempre va asociada con cosas buenas y positivas. Cuando vemos a una persona reír, podemos ver como disfruta del momento, sus labios forman una gran sonrisa y los ojos se pueblan de lágrimas. Además, cuando reímos liberamos hormonas como la serotonina. Pero, ¿sabían que puede haber risas negativas? No siempre el hecho de reír significa cosas positivas, en algunos casos muy puntuales, existe la conocida como risa mala. Es el lado oscuro de la risa.

 

dracula

Las risas de los grandes malos de película poseen algo de enfermizo y patológico

 

Tipos:

La risa puede ser espontánea, simulada (fingida), estimulada (cosquillas), inducida (por efectos de las drogas) e incluso patológica. Existen muchos tipos diferentes. Sin embargo, los científicos todavía desconocen cuál es la base neurológica de la risa. ¿Qué circuitos neuronales hacen que surja? No es extraño, ya que nuestro cerebro sigue siendo un gran enigma en la actualidad.

Funciones:

La risa tiene diferentes funciones a lo largo de nuestra vida. Puede cumplir una función adaptativa social, cuando reímos en grupos nos sumamos a una actividad que realizan los que nos rodean. Imaginad un segundo el caso contrario, todos nuestros amigos y amigas se ríen al unísono por un chiste divertido pero nosotros nos quedamos serios y con cara de rockwailer. Suena raro, ¿verdad? Participar en la actividad de la risa tiene, por tanto un componente social, nos ayuda a ser y formar parte del grupo. Pero existen otras funciones, como la emocional o la cognitiva.

La risa es algo extraño, solo el ser humano y algunos primates la desarrollan. La risa nos ayuda a sobrevivir: la realizamos en grupos, es sana, ayuda a crear vínculos, evita conflictos y alivia el estrés y la ansiedad. Todas estas funciones son claves cuando vivimos en grupos grandes o en manadas. Tal es el caso del hombre y de muchos primates como el chimpancé. La risa es importante en nuestro día a día.

 

doctor maligno 1

¿Quién no recuerda la gran risa característica del Doctor Maligno?

 

Pero existen algunas risas malas, como las risas patológicas que demuestran que algo falla. El claro ejemplo es un caso muy recurrente en las películas. Imaginad al malo, encerrado solo en su castillo, sin compañía y riendo a carcajadas, sonoras, largas y grandes. Son las conocidas como risas abominables. Algo nos indica que esa risa no es sana. Y estamos en lo correcto.

Risa mala, ejemplos:

Un claro ejemplo de este tipo de risas es la conocida como síndrome de afecto psudobulbar. No es algo nuevo, Charles Darwin ya la describió en el siglo XIX. Los síntomas suelen ser una risa descontrolada, estallidos de risa repentinos y llantos sin control. Hasta aquí parece algo normal. La pequeña y gran diferencia es que la persona se ríe pero interiormente no está experimentando las sensaciones que por fuera transmite. Suele estar causada por diferentes afecciones neurológicas. El efecto pseudobulbar puede ser uno de los primeros síntomas de la aparición de un ictus.

Otro ejemplo de risa mala es aquella que se produce en los momentos menos adecuados. Si una persona comienza a reír a carcajadas sin control durante un funeral, a nadie le hará ni una pizca de gracia. Al contrario, las personas comenzarán a mirar fijamente a ese individuo y a comentar, por lo bajo, lo inadecuado de esa acción. Pues bien, si esto sucede, puede ser síntoma de demencia.

 

risa trio

La gelotofobia y catagelasticismo son claros ejemplos de risa mala

 

Gelotofobia y catagelatismo

¿Gelotofobia? Aunque esto pueda sonar a chino, no es otra cosa que un intenso miedo a que se rían de nosotros. A nadie le gusta que alguien se divierta a nuestra costa, por supuesto. Pero de ahí a tener fobia a ello, hay un paso muy grande. El caso contrario es la gelotofilia: disfrutar de reír en grupo. Los estudios demuestran que “reírse con” es más placentero que “reírse de”. Seguramente la explicación se deba a que somos seres sociales y tendemos a vivir en grupo.

Otro caso, ligado con el anterior es el catagelasticismo. Se trata de una afección que se relaciona con obtener placer al mofarse de los demás. Algo que, obviamente, está mal visto en nuestra sociedad. Los motivos son claros y no profundizaremos en ello.

Como hemos visto, no todas las risas pueden ser positivas. Aunque, claro está, son casos puntuales. Normalmente la risa siempre es una actividad que produce placer y provoca beneficios a nuestro organismo y a los que ríen con nosotros. Así que ya saben, no duden en reír, hacer reír y, sobre todo, hacer que los que nos rodean se sientan a gusto y felices con nosotros.

 

risas

Sobre todo, recuerden los efectos positivos de reír en compañía

Anuncios