El mosquito tigre: una especie invasora

Saludos, estimados lectores. Disculpad si estas semanas he bajado un poco el ritmo a la hora de publicar en el blog. Es lo que tiene el verano y sus temperaturas. La espera ha valido la pena, aquí os dejo un nuevo reportaje que publiqué hace unas semanas en una revista. ¡Ahora os lo traigo para vosotros!

Un año más llega el verano y con él el calor. Las temperaturas suben, los días son más largos y el clima se torna más benigno. Una situación perfecta para poder disfrutar de la playa, los amigos y las vacaciones, pero todo esto no solo nos afecta positivamente a nosotros, los humanos, también es la situación perfecta para un compañero bastante molesto: el mosquito tigre (Aedes albopictus). Este conocido insecto pertenece al orden de los dípteros. Éstos se caracterizan por tener un par de alas y por sus piezas bucales adaptadas para taladrar y perforar tejidos. A su vez forman parte del suborden de los Nematóceros (Nematocera) cuyos principales rasgos son sus finas antenas y sus cuerpos esbeltos. Por último, se encuentra dentro de la familia los Culícidos (Culicidae), donde se hallan los verdaderos mosquitos o Cínifes. Son insectos de cuerpos finos, patilargos, cuyas venas y bordes posteriores de las alas están cubiertos por escamas. Tras esta breve pero necesaria parada por algunos nombres científicos, damos un salto a otra fundamental cuestión: ¿qué aspecto tiene el mosquito tigre? ¿Cómo reconocerlo?

 

Mosquito tigre

Un ejemplar de mosquito tigre. Fácilmente reconocible por su raya transversal que recorre la parte superior de su tórax o “joraba”

 

Morfología:

Los principales rasgos que lo diferencian de nuestro mosquito autóctono (Culex pipiens) son su coloración negra y las rayas blancas en su abdomen, tórax y patas traseras. Son precisamente estas rayas blancas, que destacan sobre su cuerpo oscuro, las que le otorgan su característico nombre de mosquito tigre. Dentro de su aspecto también se distingue por una línea blanca que atraviesa su “joroba´´ y sigue a lo largo de la parte superior de su cabeza. En cuanto tamaño, ronda entre los 5 y 10 milímetros.

Otro aspecto que lo diferencia de nuestro mosquito autóctono (Culex pipiens) es su beligerancia; el mosquito tigre tiende a ser más agresivo y a atacar más repetidamente, aunque se les espante, no es extraño ver como a los pocos segundos intentan aproximarse de nuevo. Ligado con el punto anterior está su actividad, la cual no se limita al atardecer y a la noche, como nuestro mosquito más común, sino que también se da durante las horas de sol. Otra diferencia, y quizá la que más nos importe, es su picadura ya que es más dolorosa y puede provocar mayor hinchazón y picor. Precisamente por este punto, su molesta picadura, no goza de gran estima dentro de la población, aparte de por el hecho de ser una especie invasora.

 

Sabrina Campagna

Una hembra con el abdomen lleno de sangre. Tras la picada tienden a retirarse para digerir su apetecible comida líquida

 

Especie invasora:

Debido a su alta adaptabilidad se ha convertido en una especie invasora, no solo en nuestra comunidad, sino en muchos otros lugares del planeta. Actualmente se encuentra en todos los continentes, exceptuando la Antártida. Tal es su éxito a la hora de conquistar nuevas regiones que forma parte de las cien especies más invasoras de todo el planeta. Se trata de un insecto típico del continente asiático. ¿Entonces, cómo ha conseguido expandirse a tantos lugares? Mediante dos vías principalmente: bien aprovechando el transporte de las personas, como por ejemplo en el interior de un coche, o bien debido al transporte de mercancías, nos referimos en gran medida al comercio de neumáticos o plantas. Aprovecha los pequeños depósitos de agua que hay en los diferentes recovecos para depositar los huevos que luego eclosionan en el lugar de destino. Esto se debe a la gran resistencia que poseen sus huevos, son capaces de aguantar durante largos periodos de tiempo sin eclosionar a la espera de condiciones más favorables. En cuanto las larvas, que aguardan en su interior, captan la presencia de agua, salen del huevo. Ya que el agua es el elemento primordial en el cual las larvas se desarrollan. Sin la existencia de agua, no eclosionarían nunca.

En su viaje hasta llegar a nuestras islas ha ido siguiendo las costas del mediterráneo: Turquía, Albania, Montenegro, Italia, Francia hasta llegar, finalmente a Cataluña en 2004. Posteriormente se desplazó a Valencia y a Baleares, donde no es extraño verlo desde hace unos cinco años, cada vez en mayor número.

 

Aparellament

A la hora de aparearse, el macho (fácilmente reconocible por sus antenas plumosas) y la hembra, juntan sus abdómenes

 

Ciclo vital y reproducción:

Los huevos:

Todo comienza cuando la hembra de mosquito tigre (Aedes albopictus), tras haberse apareado, deposita una puesta de huevos en la pared del recipiente y cerca de la superficie. En condiciones naturales aprovecha los pequeños huecos de los árboles o plantas donde se acumula el agua. Uno de los factores que ha ayudado a su expansión es que las hembras realizan puestas de hasta 80 huevos cada cinco días aproximadamente. Por tanto, una sola hembra es capaz de dar a luz a varios centenares de futuros mosquitos en un breve espacio de tiempo.

 

Fase larvaria:

Tras la eclosión aparecen las larvas cuyo tamaño no excede los dos o tres milímetros en esta primera etapa. Su cuerpo es fino, alargado y poseen una cabeza de color negro muy desarrollada en la cual se pueden apreciar los ojos compuestos y una región torácica muy ancha. Es fácil distinguirlas ya que suelen “colgar´´ de la superficie del agua y se desplazan mediante sacudidas. Adoptan una postura en la cual la cabeza se encuentra mirando hacia abajo debido a que el espiráculo – el órgano mediante el cual pueden respirar – está situado en la parte final del abdomen. Por tanto, aunque las larvas vivan en el agua realizan la respiración aérea.

 

Larva mosquito tigre

Una larva de Aedes albopictus suspendida en la superficie del agua. Para poder respirar hace uso del espiráculo

 

A la hora de comer hace llegar el alimento a su boca gracias a los copetes de los pelos. Filtran los materiales que se hallan suspendidos en el agua para alimentarse. Tal es su apetito que se han podido observar a larvas alimentarse de otras larvas muertas siendo ambas del mismo tamaño. Al igual que sucede con otros insectos, en la fase larvaria todo está enfocado a la alimentación para así poder obtener peso rápidamente y desarrollarse. Las larvas sufren tres mudas y pasan por cuatro fases. Con cada fase ganan tamaño, en la última fase alcanzan el centímetro de longitud. Tras haber ganado tamaño se produce la primera metamorfosis y pasan a la fase de pupa.

 

Fase de pupa:

Las pupas de los mosquitos son muy activas. Poseen una cabeza ancha y su forma se asemeja una coma. Captan el oxígeno mediante dos cuernos respiratorios situados en la parte posterior de la cabeza. Durante el estado de pupa no se alimentan ya que no disponen de órganos para tal fin. El estado de pupa dura pocos días y es el paso previo a la fase adulta. Tras salir de la pupa su ciclo vital acuático ha terminado.

 

Salida de pupa - Dan Mele

La fase adulta comienza con la última metamorfosis. El individuo pasa de la fase de pupa a la  adulta. Un momento crucial en su vida

 

Fase adulta:

Si en la fase larvaria todo está enfocado a la alimentación, en la fase adulta todo está diseñado para la reproducción. Poseen un par de antenas con las cuales captan el alimento y un par de alas para poder desplazarse, bien en busca de alimento o bien en busca de pareja. Al igual que en las larvas, poseen un par de ojos compuestos con los que poder visualizar su alimento. Muchas personas desconocen que solo las hembras pican, el motivo reside en que necesitan las proteínas y otros compuestos que se encuentran en la sangre de los mamíferos o las aves para poder crear los huevos. Tanto machos como hembras son fitófagos, esto significa que se alimentan de materiales vegetales. Para poder extraer la sangre las hembras hacen uso de una probóscide, un tubo fino y alargado que una vez ha perforado los tejidos blandos extrae la preciada sangre. Para tal fin emplean una sustancia anticoagulante que ayuda que la sangre fluya para así poder extraerla. También emplean sustancias sedantes que provoca que nuestro organismo no detecte su picadura hasta que ya finalizado la extracción de sangre. Son estas sustancias las principales causantes del picor e hinchazón tan característica de su picadura.

 

Hembra probóscide

Para extraer la sangre hace uso de la probóscide, la cual está compuesta por seis estiletes que reciben el nombre de fascículo

 

Aparte de sus ojos compuestos cuentan con otro mecanismo con el cual poder localizar sus presas. ¿Y cómo lo hacen durante la noche cuando casi no hay visión? La clave está en el CO2 o dióxido de carbono que los seres vivos expulsamos mediante el intercambio de oxígeno en nuestros pulmones. Aunque también nuestro sudor o incluso el olor de nuestros pues ayudan a este insecto a detectarnos. Si hay CO2 en el ambiente es debido a que algún animal anda cerca. Las hembras poseen este conocimiento de manera innata y hacen buen uso de él. El CO2 les indica el lugar en el cual se encuentra la posible presa, posteriormente localizan su posición exacta gracias a sus ojos compuestos. Sin embargo, aún en plena oscuridad pueden dar con la persona u animal. Con cada extracción de sangre la madre creará una nueva puesta cada pocos días. De esta manera el ciclo vital comienza de nuevo.

 

Evitar su propagación

Como hemos mencionado, el mosquito tigre (Aedes albopictus) es una especie invasora. ¿Y qué podemos hacer para evitar que se propague? La respuesta es simple: evitar los pequeños depósitos de agua estancada que dejamos en nuestras viviendas, terrazas o jardines. Un ejemplo son los platos que se encuentran bajo algunas macetas o los neumáticos. Si evitamos que esto ocurra estaremos impidiendo que este mosquito se propague.

 

Agua en pie de maceta

Aedes Albopictus prefiere pequeños recipientes de agua a la hora de depositar sus huevos

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