La química del amor

En este post vamos a conocer a tres hormonas que desempeñan un papel fundamental en este complejo proceso. Sus nombres son: oxitocina, endorfina y feniletilamina.
A lo largo de la vida las personas solemos experimentar al menos una vez, o varias, el enamoramiento. ¿Pero qué es el amor? Seguro que cada uno puede describirlo a su manera, pero no es tan sencillo de verbalizar o de poner en palabras. Esto es debido a que nuestro cuerpo se ve sometido a un coctel de hormonas que pueden hacer que nos encontremos muy bien o por el contrario, causarnos estados de nerviosismo. Es como una montaña rusa que tiende a subir y a bajar constantemente. Este es el resultado de los diferentes componentes químicos que libera nuestro cuerpo cuando estamos enamorados y que acaban repercutiendo al cerebro. Esta semana en Biobalears, conoceremos a tres de las principales hormonas que intervienen en el proceso del enamoramiento: la oxitocina, la endorfina y la feniletilamina.

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El amor, la belleza y el enamoramiento se esconden en nuestro cerebro

Karl Grammer, es etólogo del instituto de Biología Humana de la Universidad de Viena. La etología se basa en el estudio científico del carácter y modos de comportamiento del ser humano. Así pues Grammer es un experto en la materia que tratamos hoy. Según él, el amor es “una construcción cognitiva de lo que sentimos físicamente y de lo que sucede en nuestro cerebro. Y sucede que en nuestro cerebro existen una serie de neurotransmisores que comunican las células nerviosas entre sí y que entran en juego cuando encontramos a alguien que encaja en nuestro patrón y nos enamoramos. Entonces, añade, liberamos neurotransmisores que son como anfetaminas naturales, lo que nos hace sentirnos muy excitados, y el cuerpo tiene que calmar este efecto activando otro neurotransmisor. Por este motivo las personas atravesamos ciclos altos y bajos. Cuando se está enamorado se está eufórico y, al mismo tiempo, muy deprimido.´´ explica el experto.

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En las relaciones de pareja actúan un cóctel de hormonas dífíciles de controlar

En los primeros momentos de la relación nuestro cuerpo se encuentra flotando, por así decirlo, es la llamada euforia del enamoramiento. Durante esta fase intentamos estar con la otra persona constantemente. Es en esta etapa cuando liberamos la oxitocina, también conocida como la hormona del amor. Esta se crea en la parte de nuestro cerebro llamada hipocampo y se relaciona con ciertos patrones sexuales y con la conducta paternal y maternal. Además también se asocia al contacto, al orgasmo y al establecimiento de relaciones sociales, así como determinados comportamientos como la generosidad y la confianza.

La oxitocina u hormona del enamoramiento, participa en las fases tempranas de la relación

La oxitocina u hormona del enamoramiento, participa en las fases tempranas de la relación

Al cabo de unos meses esa euforia inicial se va apagando en ambos miembros de la pareja y llega una cierta calma. En la siguiente etapa tendemos a reforzar los lazos afectivos con la persona amada. Karl Grammer lo define así “entonces es cuando el cerebro produce las endorfinas, que son una especie de opio cerebral. Pero para producirlas se tiene que estar viendo a la persona amada, y si esa persona desaparece, el cerebro deja de producirlas. Por eso buscamos constantemente a esa persona, para verla todo el tiempo y poder obtener este opio del amor´´. Tras haber leído las palabras del etólogo, seguramente más de uno ha recordado las denominadas locuras de amor que tendemos a hacer con tal estar cerca de la otra persona. Al fin y a la postre, nuestro cerebro no hace más que buscar ese opio cerebral y así producir oxitocina, de ahí que hagamos alguna que otra locura con tal de poder ver, aunque solo sean unos minutos, a la pareja.

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La endorfina, conocida como el opio cerebral, ayuda a reforzar los lazos afectivos

Quizá alguno se haya alarmado un poco al escuchar que Grammer define las endorfinas como una especie de opio cerebral. Sin embargo, ¡nada más lejos de la realidad! Ya que las endorfinas, al igual que las encefalinas, son neurotransmisores opioides que se producen en el sistema nervioso central y está relacionado con el dolor, la reproducción, el hambre, la temperatura corporal y las funciones reproductivas. Así pues los efectos que causa en nuestro cerebro el opio tienen ciertas semejanzas con la endorfina. De ahí que este tipo de hormonas se cataloguen como opioides. ¿Sorprendente, no?
Ya hemos hablado sobre dos de nuestras protagonistas, la endorfina y la oxitocina. La siguiente hormona es la feniletilamina. Es una amina aromática de composición muy sencilla. Pero también es un alcaloide y un neurotransmisor. Según los médicos Donald F. Klein y Michael R. Liebowitz del Instituto Psiquiátrico de NY, la feniletilamina se produce en nuestro cerebro gracias a acciones tan simples como un roce, un intercambio de miradas o un apretón de manos. La gran diferencia se halla en que esta sustancia se encuentra en grandes cantidades en las personas enamoradas. Además según los médicos del Instituto Psiquiátrico de NY, esta sustancia es la responsable de las sensaciones y modificaciones fisiológicas que experimentamos mientras estamos enamorados. Como por ejemplo la excitación, el enrojecimiento o el insomnio entre otras.

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La feniletilamina es un compuesto orgánico que se encuentra en el chocolate. De ahí la creencia de que las personas que sufren mal de amores consumen chocolate para aplacar en menor medida estas sensaciones. Pero, desde un punto de vista científico, no existe ninguna evidencia que corrobore este comportamiento. Además, esta hormona también ayuda a cimentar y fortalecer los lazos afectivos. Sin embargo, según diferentes estudios, nuestro cuerpo solo la libera durante tres años. Seguramente esta es una de las causas de que muchas parejas rompan o comiencen a experimentar un deterioro en ese momento de la relación. Y todo porque nuestro cerebro ya no se ve sometido a ese coctel de hormonas que antes recorrían nuestro cuerpo.

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Sin química, no hay amor

Tras haber tratado algunas de las hormonas, componentes y efectos por los que pasa nuestro cuerpo al inicio y durante el enamoramiento, es posible que algún que otro lector comprenda de mejor manera porque hizo aquella locura de juventud, con tal de ver durante solo un rato a su pareja. Desde Biobalears simplemente queremos ayudar a entender cómo afecta a nuestro cuerpo los diferentes estados que atravesamos, como ha sido en el caso de hoy el enamoramiento. Recuerden, si alguna vez que notan cierto deterioro en su relación de pareja, intenten hacer lo posible para nutrir al cerebro de algunas de las hormonas que hemos citado como la endorfina, la oxitocina y la feniletilamina. Aunque, obviamente, no es tan sencillo de hacer como de decir.

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